Ausencia de Dolor Dental

Se sabe del valor único e inapreciable de la belleza, pero no siempre se ha querido evitar el dolor que la destruye o por lo menos la mitiga. Es más, hasta hace mas bien poco, la ignorancia o el desprecio del dolor constituía más bien un síntoma de altura de miras e inmteligencia en una persona. Cuando el dolor era insoportable, se acometían todo tipo de insensibilizaciones o atropellos biológicos relacionados con el tratamiento analgésico, causante de complicaciones biológicas innumerables.

En pruebas de  laboratorio se ha podido experimentar la incapacidad del ser humano para desviar su atención cuando esta presa de lo que le afecta directamente, es de sobra conocido el experimentro en el que un porcentaje apreciables de alumnosno se enteran del paso por el medio de la clase de un chimpancé. Y esto por increible que parezca de debí a a la fijación de la atención; pues se pidio a los alumnos que contaran cuantas veces se pasaban la pelota unas personas que vestían de BLANCO (se enfocaban en este color) ¡ NO vieron a una persona vestida de chimpance (NEGRO) que se paseó caminando por en medio de la clase! pues su concentración estaba presa del color Blanco. Se trataba de explicar a la gente la fijación sobre exitada de la mente producida por un estímulo y su consiguiente dificultad en desviar la atención de la persona o colectivo implicado.

Pues bien en el caso que nos ocupa la ausencia de dolor dental, somos conscientes que nuestros pacientes en sus visitas al dentista en muchos casos pueden tener una fijación sobreexitada en muchos detalles desagradables durante un tratamiento o intervención. Por nombar algunos a modo de ejemplo, ¿ Cuántas veces durante una limpieza bucal, hemos estado conscientes todo el tiempo del desagradable ruido que provocan algunos de los instrumentos dentales o del aspirador (la manguera) que nos ponen en la boca para que vaya extrayendo el exceso de saliva? El hecho de que prestemos tanta atención a estos temas aumenta nuestra percepción del tiempo,  cuando una experiencia es muy agradable decimos que «el tiempo se nos fué volando» y sin embargo 30 segundo bajo el agua sin respirar ¡parecen una eternidad!

La medicina personalizada y la del bienestar están apuntando, efectivamente, a una sustitución de la realidad NO querida por la belleza que el estudio del impacto de las emociones nos permiten vislumbar.

Por todo esto, y porque estamos comprometidos 100% con brindar un mejor servicio aportando bienestar a nuestros pacientes, hemos incorporado en nuestro centro una novedosa técnica de relajación cuyo objetivo es que en tu próxima visita al dentista, «el tiempo se te pasee volando» no sientas dolor o lo mitiguemos casi por completo pero sin necesidad de anestesia.

Algunos testimonios de pacientes que ya lo han probado como  Mau Szkandera

Ellas ya eran  perfectas, y esto de las nuevas técnicas de relajación ya es la guinda, así da gusto ir al Centro Fuentes Quintana, es casi como ir a un balneario, relajación y alegría unido a un trabajo de excelencia.

 

Por eso te invitamos a que lo experimentes tu mism@ en primera persona  pues NO tiene niingún costo adicional y  recuerda que:

¡lo único que puedes perder es el dolor del ir al dentista!