Gingivitis
La gingivitis es la inflamación de las encías. Esta inflamación es causada por la placa acumulada y las bacterias que contiene, los cuales se forman en los dientes todos los días. Por esto, es recomendable cepillar los dientes y usar el hilo dental todos los días.
El causante de que las encías se pongan rojas, se inflamen y sangren, es la gingivitis. Generalmente, la gingivitis no es dolorosa, se detecta enseguida al haber sangre en el cepillo de dientes o en las encías cuando se utiliza el hilo dental. Sí se detecta a tiempo, puede revertirse con facilidad.
La gingivitis se produce en las zonas de la boca que no se limpian todos los días. Por lo general, detrás de las cuatro muelas de atrás donde es incómodo usar el hilo dental y el cepillo dental. La gingivitis también pasa cerca de la línea de las encías en la parte superior y los dientes de abajo donde comúnmente no existe una limpieza adecuada. Si no se tiene una correcta limpieza en estas y otras áreas de la boca es como se inicia la gingivitis.
El tratamiento de la gingivitis es muy sencillo, y consiste en cepillarse los dientes dos veces al día, incluyendo la lengua, mejillas, encías y paladar. Es recomendable utilizar un cepillo de dientes con cerdas suaves para no lastimar las encías de forma innecesaria. Y por último, al menos una vez al día usar el hilo dental. Así se eliminará la placa antes de convertirse en sarro.
Cuando las encías tengan un tono rosa, y no hay hinchazón, ni sangrado, las encías están sanas.
OJO, Si en las primeras señales de la gingivitis no se nota o se ignora, la gingivitis progresa rápidamente en la enfermedad de las encías. Esto pasa si la placa no se elimina de los dientes y se endurece hasta formar sarro, misma que sólo puede ser removido de manera profesional por tu dentista.
El sarro puede provocar infección en las encías, un principal problema que puede llegar a dañar la carne, el hueso y la pérdida de dientes. La gingivitis hace que las encías se aflojen y se alejen de los dientes, causando que los dientes se caigan.
Como en todas nuestras recomendaciones, la prevención es fundamental para mantener una buena salud oral. Sugerimos hacer un chequeo dental por lo menos cada seis meses para asegurar de que tus dientes están siendo limpiados correctamente.
No olvides dedicar 2 minutos de tu riempo por la mañana y por la noche para cepillar los dientes, la lengua, las mejillas y el paladar, terminando con el hilo dental entre todos los dientes.
El enjuague bucal es un aliado extra para garantizar que todas las áreas de la boca se limpian y se cuidan.
Si crees que puedes tener gingivitis, no dudes en acudir con tu dentista para que determine cuál es el el mejor tratamiento y te diga el estado real de tu salud bucal.
