Es una de las técnicas de Odontología mínimamente invasiva. Se usan para corregir defectos de forma, desgaste y color del diente.
Existen dos tipos de carillas: de porcelana o de composites.
-1.Las carillas de Porcelana:
Son unas láminas muy finas que se cementan al diente para modificar su forma o el color que deseamos.
A veces para su colocación se requiere hacer un pequeño desgaste del esmalte del diente de 0,5 a 0.8mm y otras veces no es necesario.
El color de la cerámica no sé modifica con el paso del tiempo.
2.-Las carillas de Composite:
Consiste en moldear una resina compuesta sobre la superficie del diente para conseguir la forma y color deseado.
Las únicas desventajas de estas carillas de composites es que con el tiempo cambian de color y obliga a retocarlas, pero tienen la ventaja que se realizan sin tocar el diente y se corrigen los defectos en una sola sesión y es un procedimiento reversible.

