Los niños de 6 años deben visitar al dentista

Las principales asociaciones ortodóncicas recomiendan que los niños antes de cumplir 7 años, visiten al dentista para realizar un estudio con la finalidad de corroborar que el crecimiento sea el correcto, diagnosticar, corregir y ayudar a eliminar hábitos frecuentes que pueden generar alteraciones bucodentales

Cuando el niño cumple los 6 años, el dentista puede detectar a tiempo problemas que pueden resolverse de un modo sencillo mientras dura la etapa del crecimiento y, que, por el contrario, son difíciles y costosos de resolver en la edad adulta.

Para contribuir a que los niños tengan una buena salud bucodental a medio plazo, es importante seguir unas sencillas recomendaciones y evitar que ciertos hábitos infantiles desemboquen en una maloclusión en la etapa adulta.

Los beneficios de la lactancia materna

La succión del pezón es el mejor ejercicio para el crecimiento y desarrollo de la boca. Varias investigaciones sobre el tema, apuntan a que los niños amamantados, tienen menos probabilidad de maloclusiones que los niños que son alimentados con biberón, lo que significa, que necesitarán menos tratamiento de ortodoncia en un futuro.

En el caso de usar biberón, se debe procurar que el bebé no lo utilice como chupete y menos, dormir con él. Si el bebé ha adquirido este hábito, se recomienda que el biberon contenga agua, limpiar bien la boca una vez terminado y no poner el chupete en miel o azúcar, que puede desenbocar en caries.

El chupete es un instrumento muy útil, tanto para los niños como para sus padres, y que no produce malformaciones dentales si se abandona antes de los tres años.

La acción de succionar pone en funcionamiento una serie de músculos de la cara que, junto con la posición de la lengua, hacen que, finalmente las líneas superiores e inferiores pierdan su paralelismo (mordida cruzada). Sin embargo, se calcula que para que las malformaciones sean evidentes, es necesario ejercer una presión más o menos constante durante unas seis horas diarias. El uso permanente del chupete descoloca los dientes pero vuelven a reubicarse unos meses después de interrumpir su utilización. El motivo es que no llegan a producirse malformaciones de la articulación temporomandibular ni deformaciones óseas significativas que modifiquen la arcada dental definitiva.

Hay que prestar atención al tamaño del chupete en relación a la boca del bebé, porque si no es adecuado potenciará que se puedan generar deformaciones.

Es recomendable:

 

-Emplear el chupete como método para evitar la succión del dedo, que tiene unas secuelas más graves.

-Limitar el uso del chupete a los 18-24 meses de edad, ya que existe una fuerte asociación entre este hábito y la alteración en la posición de la lengua que puede dar lugar a maloclusiones o malas mordidas.

-No utilizarlo para retrasar una comida.

Siempre que se deje a tiempo el chupete es, incluso, positivo: además de reducir la incidencia de muerte súbita, el chupete calma la ansiedad y el dolor de los pequeños.

Fuente: ABC Salud

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